¿Has tenido alguna vez un esguince y, al tiempo, se te ha vuelto a repetir?¿Sientes que desde tu primer esguince esa articulación ya no la has vuelto a sentir “segura”? No eres el único. Los esguinces de repetición son una de las consultas más frecuentes en fisioterapia. Aquí te explicamos por qué sucede, cómo se …
¿Has tenido alguna vez un esguince y, al tiempo, se te ha vuelto a repetir?
¿Sientes que desde tu primer esguince esa articulación ya no la has vuelto a sentir “segura”?
No eres el único. Los esguinces de repetición son una de las consultas más frecuentes en fisioterapia. Aquí te explicamos por qué sucede, cómo se trata y cómo se puede evitar desde el punto de vista fisioterapéutico.
¿Por qué se repite un esguince?
Cuando nos torcemos el tobillo, la rodilla, la muñeca… o cualquier articulación, los ligamentos (estructuras que estabilizan la articulación) se estiran o se rompen parcial o totalmente. Esto altera su estructura y su función neuromuscular y sensorial.
Si no hacemos una rehabilitación adecuada, la articulación se queda inestable, lo que favorece que la lesión se repita en el futuro.
Principales causas de un esguince recurrente
1) Pérdida de propiocepción
Los propioceptores son receptores que informan al cerebro sobre la posición de la articulación. Después de un esguince, estos receptores pueden dañarse y, sin entrenamiento, la sensación de estabilidad no se recupera.
2) Falta de fuerza muscular
Los músculos cercanos a la articulación afectada pierden fuerza por la lesión, el dolor y la inmovilización. Si no se vuelven a fortalecer, no protegen correctamente la articulación.
3) Volver demasiado pronto a la actividad normal
Retomar deporte o esfuerzos sin completar la rehabilitación es un factor de riesgo. Aunque ya no duela, no significa que la articulación no siga siendo vulnerable.
4) Rehabilitación inadecuada
Saltarse fases, hacerlas mal o no seguir el orden adecuado aumenta el riesgo de que el esguince se repita.
¿Cómo se rehabilita un esguince de forma correcta?
En nuestro centro de Fisioterapia Davinci, abordamos esta lesión por fases. Cada una tiene objetivos específicos para garantizar una recuperación completa y prevenir recaídas.
Fase aguda
Esta fase se centra en controlar el dolor y la inflamación. El objetivo es disminuir el dolor, proteger la articulación y mantener la movilidad.
¿Qué hacemos?
- Frío local
- Elevar la extremidad para favorecer el drenaje
- Movilizaciones pasivas suaves
- Vendaje funcional o de drenaje (si el fisioterapeuta lo considera)
Fase subaguda
Cuando disminuyen dolor e inflamación, empezamos a recuperar movimiento, activar musculatura y mejorar la propiocepción.
¿Qué hacemos?
- Movilizaciones activas
- Ejercicios isométricos
- Técnicas de terapia manual
- Inicio de ejercicios de equilibrio
Fase de fortalecimiento y reentrenamiento funcional
El objetivo principal es devolver a la articulación su estabilidad y su función completa.
¿Qué hacemos?
- Ejercicios de fuerza progresiva
- Trabajo de propiocepción avanzada
- Estimulación neuromuscular
- Ejercicios individualizados y adaptados al paciente
Cuando esta fase está completada y ya hay funcionalidad completa, se vuelve a la actividad normal con pautas concretas, evitando retomar todo “de golpe”.
¿Qué conseguimos con una buena rehabilitación?
- Reducir el riesgo de recaídas hasta un 70%
- Mejorar la estabilidad y la propiocepción
- Recuperar fuerza y control neuromuscular
- Evitar secuelas como inestabilidad o dolor persistente
Conclusión
Que se repita un esguince no es casualidad: suele ser un aviso de que algo no se ha hecho bien.
Desde la fisioterapia no solo tratamos el dolor: educamos, acompañamos y rehabilitamos de forma integral para que tu articulación vuelva a ser la misma que antes.
Si has tenido un esguince reciente, sueles repetir esta lesión o llevas tiempo con molestias en esa articulación, no esperes más. En nuestra clínica te ayudamos a resolverlo de raíz.






