La tendinopatía rotuliana es una lesión que afecta al tendón rotuliano. Este tendón une la rótula con la tibia, es fundamental en la movilidad de la rodilla, y nos permite realizar actividades como caminar, subir escaleras, correr…etc, actúa como brazo de palanca y estabilizador. Si se produce una lesión, como una tendinitis, estas actividades quedarían …
La tendinopatía rotuliana es una lesión que afecta al tendón rotuliano. Este tendón une la rótula con la tibia, es fundamental en la movilidad de la rodilla, y nos permite realizar actividades como caminar, subir escaleras, correr…etc, actúa como brazo de palanca y estabilizador. Si se produce una lesión, como una tendinitis, estas actividades quedarían limitadas, afectando a nuestra calidad de vida.
¿Qué es exactamente la tendinopatía rotuliana?
La tendinopatía rotuliana es un daño del tendón. Las fibras de colágeno se van degenerando debido a la sobrecarga repetida, sin haber tenido el tiempo suficiente para recuperarse.
Síntomas más frecuentes:
- Dolor agudo debajo de la rótula
- Dolor al iniciar el movimiento
- Dolor durante o después de realizar actividad física
- Rigidez matutina
- En fase inflamatoria, el dolor puede aparecer en reposo
¿Por qué aparece?
Factores que te hacen tener un dolor en el tendón rotuliano:
- Si la carga mecánica que se ejerce en el tendón es mayor de lo que puede soportar o su capacidad de adaptación, aparece la lesión
- Mala ejecución de un gesto o técnica, por ejemplo, si estás realizando una sentadilla al flexionar se te meten las rodillas hacia adentro.
- Alteraciones biomecánicas, por ejemplo, tu tibia y tu fémur están desalineados
- Inflamación general del cuerpo: por falta de descanso o por una mala nutrición.
El papel de la fisioterapia
La fisioterapia es clave para la recuperación de esta patología y es importante acudir a un fisioterapeuta cuando hay un dolor constante que dura más de 1-2 semanas, limita las actividades diarias o deportivas y va en aumento. El diagnóstico precoz evita que la lesión se cronifique.
La primera fase del tratamiento se va a centrar en tratar y controlar el dolor y la segunda fase se va a centrar en hacer un plan personalizado de ejercicios.
Los ejercicios isométricos se utilizan para disminuir el dolor, los ejercicios excéntricos para mejorar la funcionalidad del tendón y por último, los ejercicios progresivos de fuerza nos van a permitir volver poco a nuestra actividad normal.
Al principio del tratamiento es necesario reducir temporalmente las actividades dolorosas para posteriormente poder ir introduciendo progresivamente nuevas cargas de forma controlada y usando el dolor como guía. Para que sea un tratamiento que englobe todo y evitar recaídas, analizaremos y abordaremos factores de la mala alineación, la inflamación general, y los malos gestos y técnicas.
A pesar de que la Tendinopatia Rotuliana es una patología que puede ser dolorosa y limitante, tiene un buen pronóstico si se diagnostica de forma temprana y se trata adecuadamente. La clave está en estar atentos a las señales del cuerpo.





