Muchas personas sufren dolores de cabeza, cefaleas o migrañas. Este dolor puede ser tan intenso que dificulta concentrarse, escuchar o relacionarse, afectando significativamente la vida diaria.
Es importante recordar que el dolor es un síntoma: nuestro cuerpo nos está avisando de que algo no está funcionando bien. Seguramente tu neurólogo ya ha descartado patologías graves, así que ahora es momento de revisar otros factores, como la visión, la boca, el cuello, la respiración, el sueño y la postura.
Antes de venir a consulta, observa cuándo duele más y en qué zona. Esta información nos ayudará a entender mejor tu dolor y a diseñar un plan de tratamiento más efectivo.




