El drenaje linfático es una técnica específica de terapia manual orientada en mejorar el funcionamiento del sistema linfático, especialmente cuando existe retención de líquidos.
Está indicado, por ejemplo, tras la extirpación de ganglios linfáticos, como ocurre en cirugías de cáncer de mama, o durante el embarazo, cuándo es frecuente la aparición de edemas.




